Con el 2010 no sólo
empieza un año nuevo, sino un nuevo siglo mexicano. Es hora de
repensarnos y reencontrarnos, que el ayer se abrace con el hoy para que
se engendre el mañana.
Nos amanece el siglo con un desalentador panorama. La desesperanza nos
lastima más por la incapacidad de nuestra clase política para
representarnos, motivarnos y defender el bien común.
Esta desazón no es sólo mexicana: el fracaso de la Cumbre del clima de
Copenhague hizo evidente que los políticos que deben tomar decisiones
para proteger la vida en el planeta simplemente no pueden hacerlo.
El mercado no tiene interés en cambios que no sean negocio. De hecho el
actual desastre tiene a sus bolsillos muy contentos y desbordantes.
Ya basta.
Esta es la hora de conjugar el verbo “hacer” en la única persona que
puede lograr cambios importantes: Nosotros. Si queremos que las cosas
cambien tendremos que hacer esos cambios nosotros mismos.
Los Bicitekas los invitamos a subirse a esta bicicleta y a emprender
juntos un viaje hacia una realidad diferente y posible.
Nelson Mandela, un sudafricano
ejemplar quien superó el desafío épico del racismo en su país, describe
este viaje así : “Siempre parece imposible hasta que se
hace.” El viaje debe empezar en algún lugar, por alguien. Ese
lugar son nuestras casas, nuestros barrios y nuestra ciudad. Y ese
alguien somos Nosotros.
El uso de la bicicleta es una opción viable de transporte saludable,
eficiente, limpio, sencillo, simple y accesible para enfrentar las
crisis urbana, climática, energética y de salud pública de este siglo.
No porque lo diga
Al Gore o
Marcelo Ebrard, sino porque es la
verdad:
la bicicleta es
el mejor transporte en la ciudad.
La Ciudad de México puede ser un buen lugar para vivir, gracias a
nosotros.
Este año de grandes desafíos te invitamos a que tomes a tu bici por los
cuernos y a que este año revoluciones tu salud, la ciudad, el aire y el
clima adoptando estas acciones: